los 29 enchufes

“espacio céntrico de Madrid disponible de forma gratuita para su explotación comercial de 16/11 al 14/12/04”. A partir de este anuncio publicado en Segunda Mano y de distribución de flyers en el Rastro, se pretendía que el espacio galerístico devenga a una zona de intercambio comercial a escala real, donde factores como venta, compra, productor y consumidor que entrasen en el juego.
Tras recibir varias propuestas finalmente se escogió a unos comerciantes que llevan trabajando veinte años en diferentes puestos en el rastro, con su propuesta de venta de vaqueros elasticos de campana. A la hora de la inauguración de la exposición se comunicó a las comisarias que no se podía seguir adelante con el proyecto debido al conflicto que creaba con los demas comerciantes del mercado. La exposición tuve que ser clausurada.